Hallan la cabeza degollada de Roberto Morales.
De acuerdo al tono de los titulares de nota roja de las últimas semanas podemos ilustrar que la cabeza de Roberto Morales Flores fue encontrada tirada a unos pasos de la Secretaría de Salud con un mensaje en una cartulina que decía: “Esto les pasa a los que se orinan fuera de la bacinica”.
Efectivamente nadie puede pensar que Roberto Morales sale por la puerta grande.
La caída del médico era un derrumbe político anunciado, largamente esperado y acariciado.
La negligencia, la incompetencia del galeno fue patente a lo largo de todo lo que va de sexenio.
Roberto estaba ahí como una demostración de la generosidad del gobernador Mario Marín para pagar las facturas políticas con el Clan Morales.
Así como esta Chucho Morales Rodríguez en Seguridad Pública y otra señorita de los mismos apellidos en Casa Aguayo.
Sin embargo la salida de Roberto y el hecho de que jamás, así jamás será molestado por todas las anomalías y excesos en los que incurrió es la prueba de que los compromisos políticos se están cerrados, de que las facturas ya fueron pagadas y de que, a estas alturas, ya no hay deuda que saldar.
Las pruebas de los malos manejos, de la corrupción, de los excesos, del tráfico de influencias y de la mendacidad de Roberto Morales están ahí a la vista de todos.
Un claro ejemplo de los negocios que Roberto hizo al amparo del cargo es la fortuna que en unos cuantos años pudo amasar su prestanombres Javier Morales Arcos, quien junto con su esposa Patricia Islas Bautista de Morales fueron los encargados de hacer las compras de medicamentos para la dependencia.
Bautista de Morales aparece en el padrón de proveedores de la Secretaría de Salud.
Por supuesto después no importaba un carajo que todos estos medicamentos, material quirúrgico y otros auxiliares hospitalarios se pudrieran en las bodegas de la Secretaría.
Eso era lo de menos.
¿A quién le importa que toneladas de medicamentos y material hospitalario se echaran a perder?
¿A quién?
El negocio era comprar todo esto, a través de una prestanombres.
La esposa del sobrino.
Lo que pasara después con todas esas toneladas de medicinas era lo de menos.
Por cierto la historia de Javier Morales Arcos no tiene pierde.
Hace tan solo unos años fue aprehendido por estar ligado a una red de compradores de trailers robados.
Incluso estuvo recluido en el Cereso de Tehuacán.
Y hoy, años después, es dueño de un inmueble valuado en aproximadamente diez millones de pesos
Por supuesto esto gracias a los negocios que pudo hacer con su tío Roberto Morales Flores.
Bien por la limpieza del gabinete.
Ya cayó el nefasto Gerardo Fernández.
Ya se fue Roberto Morales.
Solo falta que le canten las golondrinas al patético Secretario de Finanzas Gerardo Pérez Salazar.
LUIS COBO EL REY DE LA GASOLINA EN TEHUACÁN.
Se llama Luis Cobo Fernández.
Es un acaudalado empresario tehuacanero, que se da el lujo de tener dos aviones, para ir a desayunar a Acapulco o comer a Cuernavaca y regresar para la noche a una de sus cafeterías.
Conduce un Jetta azul marino.
Nunca trae escolta, ni guardaespaldas.
En política no tiene merito alguno más que el de ser un oportunista y un ocioso.
En el 2006 fue candidato a la diputación federal por el distrito de Tehuacán.
Irresponsable y frívolo solo se dedicó a decir: “…Me vale madres si gano o si pierdo, total yo no vivo de la pinche política…”
En realidad se metió a la política para traficar con influencias.
Y es que Luis Cobo como empresario maquilero es conocido como un patrón arbitrario, atrabiliario y prepotente.
Trata a sus obreras a gritos y mentadas de madre.
Hace unos meses de la noche a la mañana cerró una de sus maquiladoras.
El lunes cuando las obreras se presentaron a trabajar ya no había ni maquinas, ni maquiladora.
Por supuesto desde entonces se niega a liquidar conforme a la Ley a sus trabajadoras.
Son decenas y decenas las demandas laborales en su contra.
Empero utiliza su influencia política para evitar pagar todas las liquidaciones que debe.
Nunca se ha presentado en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.
Le apuesta a que las obreras se cansen y dejen las demandas en el olvido.
Ya llevan meses de litigio y Luis Cobo simplemente las ignora.
Actualmente es el suplente del patético Félix Alejo edil de Tehuacán.
Y además es el titular del Sistema del Agua Potable de la segunda ciudad del estado.
De hecho es el verdadero poder detrás del trono.
Luis Cobo fue el único financiero de la campaña de Alejo.
Y también trata a Félix como a sus obreras; a gritos si es necesario.
Hace unos meses Cobo adquirió el 50 por ciento de la Gasolinera Peñafiel, ubicada junto al Hotel Casa Cantarranas.
Desde entonces esta estación de combustible se convirtió en la única proveedora de gasolina del Ayuntamiento de Tehuacán.
La ley establece claramente que un funcionario no puede ser proveedor y viceversa.
Pero a Luis Cobo la ley le vale madres.
Él vende la gasolina a todas, absolutamente todas las unidades del Ayuntamiento y a sus funcionarios.
Un negocio de miles de pesos al día.
Es por ello que Cobo ya es conocido como El Rey de la Gasolina.
Mientras Félix el edil enamorado solo tiene cabeza para su “virginal Dulcinea”.
(jajajajajaja)
¡Salud Félix!
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